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La ansiedad sexual

El sexo es, probablemente y en condiciones normales, una de las actividades más placenteras que podemos experimentar. En condiciones normales. Y es que, a veces, llega a convertirse en toda una tortura. Con frecuencia, la culpable es la ansiedad sexual. Aprende cómo darle esquinazo y recupera el gustazo de disfrutar de un buen orgasmo.

¿Qué es la ansiedad sexual?

¿Alguna vez te han sudado tanto las manos al estar en las distancias cortas con alguien que has temido tener que salir a nado de la habitación? ¿Tu corazón se desboca ante la perspectiva de un polvo salvaje con esa persona que tanto te pone? ¿Te preocupa no estar a la altura de las expectativas de tu pareja? Si alguna -¡o todas!- estas preguntas se te han pasado alguna vez por la cabeza, tienes un problema serio. Sufres de ansiedad sexual. El miedo a afrontar las relaciones físicas se caracteriza por una serie de síntomas similares a los registrados en otras situaciones de estrés: sudores, taquicardias, temblores, huída, etc. Pero tranquila, puedes superarla.

¿Por qué se produce?

Generalmente está ligada a problemas de autoestima personal o falta de confianza en la pareja sexual. También puede relacionarse con preocupaciones como el contraer alguna ETS o a quedarse embarazada en el caso de las chicas. Y en ellos, los estereotipos de la sexualidad masculina, la necesidad de demostrar su rendimiento sexual y la inexperiencia pueden pasarles factura. Los mitos sobre el sexo, las lagunas en materia de educación emocional o los prejuicios tienen mucho que ver en el fracaso en la cama. Si la ansiedad sexual no es atajada a tiempo mediante terapia o, simplemente, con una conversación abierta en pareja, puede degenerar y provocar hasta una cierta aversión al sexo.

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¿Cómo superar la ansiedad en el sexo?

No hay recetas infalibles, pero lo esencial es buscar alguna vía para reforzar la autoestima minada. No olvides que eso es tarea de dos.

1.- Ábrete a tu pareja. Está muy bien que os encante el sexo y que disfrutéis de toda esa chispa de la pasión de los inicios, pero buscad también tiempo para hablar y conoceros más profundamente (en el sentido amplio de la palabra). Una buena conversación puede resultar igualmente reconfortante.

2.- Amplía los horizontes de vuestra intimidad. Busca otros contactos íntimos no estrictamente sexuales: baños compartidos, caricias y masajes sensuales serán tus mejores aliados.

3.- Pásate al ejercicio, así te sentirás más a gusto con tu cuerpo y te cargarás de energía.

4.- Ocupa tu mente con algún pasatiempo o actividad que te ayude a desconectar. Escucha música, lee tu libro favorito o vete de compras y evita todo aquello que te recuerde situaciones sexuales frustrantes.

5.- Y si nada de lo anterior parece funcionar, recurre a la ayuda profesional. Una terapia adecuada sin duda será muy útil. Entenderás que en sexo no todo es bueno o malo. ¡Todo es mejorable!

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